Historias, leyendas y misterios de Edimburgo

Historias, leyendas y misterios de Edimburgo - Los viajes de Margalliver

Aquí os vengo a narrar algunas de las historias y leyendas más terroríficas de Edimburgo. Algunas son solo eso, leyendas, otras en cambio, nos acerca a la realidad que se vivió durante muchos años: la persecución, tortura y ejecución a las “brujas”. Hacer una ruta o tour de fantasmas por Edimburgo es una actividad más que aconsejable. Si quieres saber que más recomendamos en la ciudad, no te pierdas nuestras 10 cosas que ver en Edimburgo

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Persiguiendo brujas y brujos por Escocia

Cualquier señal en el cuerpo, alguna característica física “diferente” o sucesos a los que no se les encontraba una explicación razonable, era susceptible de ser señalada como brujería, y, como comprenderéis, los juicios no eran algo normal. La tortura llegó a ser legal, aquí os narraré algunas técnicas para hacer confesar a las personas acusadas.

La tortura de la rata

La tortura de la rata es la siguiente: ponían a una persona atada encima de una mesa, con el torso desnudo. Encima, situaban a una rata hambrienta y la tapaban con un cubo de metal. Alrededor prendían fuego y la temperatura era tal, que la rata se iba a desesperar por huir. La rata iba a hacer un agujero para poder escapar, ya podéis imaginaros por donde saldría. Todo esto se realizaba mientras la persona estaba consciente, para poder sacarle información.

Prisión del castillo de Edimburgo - Los viajes de Margalliver
Prisión del castillo de Edimburgo

Pinchando a las brujas 

Había dos formas de saber si una mujer era bruja, la primera y más común, era encontrar la señal del diablo en su cuerpo, tal y como os adelanté más arriba; o bien, pinchándola. Si alguna zona de su cuerpo no sangraba, ya tenían su pista.

Los pinchazos se centraban en introducir una aguja muy larga por debajo de la uña hasta que salía por el nudillo del dedo, otra manera era introducir la aguja por detrás del globo ocular.

Era tal la tortura de estos pinchazos, que rotas de dolor, decían cualquier cosa y cualquier nombre, lo que se convirtió en un circo del terror.

Ahogar a las brujas

Otra forma de comprobar quien era bruja consistía en atarle las manos y pies y tirarlas al lago donde iba a parar toda la basura de Edimburgo. Si la mujer se hundía, mejor, pues su familia estaría a salvo y no serían interrogados, si por el contrario, la mujer flotaba (algo común por la amplitud de los ropajes de la época), se rescataba el cuerpo y se la quemaba (algunas seguían vivas, inconscientes). Los propios maridos, si veían que flotaba el cuerpo, usaban palos para aporrearlas y dejarlas en el fondo, así serían evitados a llamar como testigos e interrogarles de esta forma tan violenta. Algunas personas, sabiéndose en el fin de su vida, se metían piedras en los bolsillos para no ocasionar más daño a su familia.

The witches well o Muro de las brujas en Edimburgo - Los viajes de Margalliver
The witches well

Justo saliendo del castillo de Edimburgo y donde comienza la Royal Mile, encontramos en un lateral de la fachada de la tienda Tartan Weaving Mill and Experience, una placa y un pequeño monumento en honor a todas las víctimas acusadas de brujería.

¿No os parece curioso, que una ciudad que se ha dedicado tanto a la caza de brujas, se enorgullezca y promocione a un mago como Harry Potter? Ver para creer.

I want you for dark lords army in Edimburg - Los viajes de Margalliver

La maldición del marqués de Queensberry, antiguo parlamentario escocés

Vamos a ponernos en situación. En el año 1707 se firmó el acta de unión entre Inglaterra y Escocia. Se cuenta que desde Inglaterra se sobornó a varios parlamentarios escoceses, siendo el mayor beneficiado el marqués de Queensberry.

Este señor sabía que el día de la firma, toda la población de Edimburgo querría matarlo por la traición que estaba realizando a Escocia. Fue precavido y se llevó a toda su familia a firmar. En su casa solo quedaron dos personas, un joven cocinero (encargado de dar vueltas al cerdo asado) y el hijo del marqués, un adolescente del que nadie conocía su existencia. El marqués lo tenía encerrado por la enfermedad mental que tenía su hijo.

Parlamento escocés detrás de la catedral de Edimburgo - Los viajes de Margalliver
El antiguo parlamento se encuentra justo detrás de la Catedral de Edimburgo

Cuando regresan a la casa, encuentran resistencia a la hora de abrir la puerta de la cocina. Una vez que consiguen abrirla se llevan la sorpresa de encontrarse el cerdo tirado en el suelo sin cocinar. Al levantar la vista, descubren al hijo del marqués dando vueltas a un asado, por fin había conseguido escaparse. Lo más rocambolesco de la historia es que, en sustitución al cerdo, se encontraba a medio cocer el joven cocinero, con signos de mordedura en una pierna.

La leyenda maldita del marquesado Queensberry le ha perseguido siempre, pues hasta tres siglos más tarde, Lord Gawain dijo: «Creo que hay una predisposición hacia la carne humana en nuestra familia, la barbarie corre espesa por la sangre de la familia »

El edificio más odiado de Edimburgo: La cárcel

La antigua cárcel se encontraba muy cerca de la catedral de Edimburgo y señal de su existencia la encontramos en el suelo. Si os fijáis en el corazón enladrillado que se encuentra en la Royal Mile, comprobaréis la fea costumbre que aún hoy en día se mantiene en Edimburgo.

Hay dos teorías del por qué se escupe en el Corazón de Midlothian. La primera es muy simple, atraer la buena suerte; la segunda tiene más peso ideológico: escupir sobre el sistema penitenciario, algo que iniciarían los primeros presos.

Corazón de Midlothian en Edimburgo - Los viajes de Margalliver
Corazón de Midlothian

En 1600 el edificio empezó a usarse como cárcel y ya en 1800 se demolió. Antes de 1800 la ciudad de Edimburgo era muy pequeña, apenas se encontraba el castillo y la Royal Mile. En este espacio vivían alrededor de 100.000 personas muy hacinadas en esta ciudad. En la cárcel había muchísima gente y las condiciones higiénicas eran horribles. Fuera había unos mástiles muy altos donde se colgaban las cabezas de los decapitados (justo donde está el corazón). Se decía que cuanto más arriba estaba la cabeza, mas importante había sido la persona. Un honor ser la cabeza más alta.

Cuando deciden demoler este edificio, entran en la cárcel y se paran en una celda, donde se sorprenden por el suelo tan “blando” que pisan. ¿La razón? Había como unas 1000 ratas.

La insalubridad de Edimburgo

Se dice de los callejones de Edimburgo, que uno podía tocar la mano de su vecino de lo estrechos que son los callejones. Se cuenta además, que debido a la alta población que tenía Edimburgo, se empezaron a edificar los primeros “rascacielos” del mundo.

Las condiciones de higiene eran pésimas y además, esos edificios no tenían baño. ¿Cómo creéis que la gente hacía sus necesidades si no tenían baño? Palangana y agua va.

A las 10 de la noche sonaban las campanas y era en ese momento cuando se “desaguaba” todo. La porquería se acumulaba en las calles. ¿Quién limpia toda esta suciedad? La lluvia era la encargada de arrastrar toda la porquería, ya que estas calles se encuentran en pendiente, partiendo desde la Royal Mile.

Tour de fantasmas por Edimburgo, los closes - Los viajes de Margalliver
Closes de Edimburgo

Toda la porquería iba a parar al lago, se acumulaba y esos gases hacían enfermar a la población. Con el paso del tiempo deciden drenar y limpiar ese lago y se crearon los jardines de Princes Street.

Edimburgo estaba totalmente amurallada, se decía que se podía oler toda esta basura desde kilómetros antes de llegar a la ciudad. Así que ser viajero en esa época no era muy agradable.

El perrito Bobby

El famoso perrito de Edimburgo. Algunos dicen que era el perrito del guardia del cementerio, otros, que era el perrito de un policía. Sea como fuera, un día, el dueño de Bobby fallece, y el perrito pasa el resto de su vida (14 años) haciéndole compañía en el cementerio, visitando su tumba.

En aquella época, los perros que no tenían dueño se los llevaba la perrera. Bobby ya no tenía dueño y, por norma, la perrera se lo podía llevar. Pero la gente vio que el perrito era tan fiel, que todos se hicieron dueño de Bobby, así nadie podía hacerle daño. Cuando Bobby muere, es enterrado fuera del cementerio, pero por el cariño que le tiene la gente, a Bobby se le hace una lápida conmemorativa dentro del cementerio Greyfriars, que siempre está llena de palos, huesos y comida para perros.

Bobby Greyfrias, lápida conmemorativa en el cementerio de Greyfrias - Los viajes de Margalliver
Lápida conmemorativa a Bobby en el cementerio de Greyfriars

Hay otra historia acerca de Bobby, no tan bonita ni conmovedora, pues algunos investigadores, afirman que el famoso perro en verdad fueron dos (debido a su extraña longevidad) y que podría tratarse de una campaña turística para atraer a los visitantes a Edimburgo. Bobby era de raza Skye Terrier, que suelen vivir de 10 a 12 años. Sacar vuestras propias conclusiones y quedaros con la historia que más os guste.

El Cementerio de Greyfriars

Se abrió en 1590 y a principios de 1900 dejó de recibir cadáveres. Este cementerio y las bóvedas de South Bridge (de las que hablaré más abajo) han sido catalogados como los sitios de mayor actividad paranormal de todo Reino Unido.

El cementerio se encuentra abierto las 24 horas, y es común ver a la gente pasear, como si de un parque se tratase. Se cuenta que algunas personas cuando vuelven, descubren arañazos, moratones, heridas….alguna que otra marca física de lesiones que no recuerdan haberse hecho.

Tour de fantasmas por el cementerio de Greyfrias - Los viajes de Margalliver
Cementerio de Greyfrias

El cementerio acoge a unos 250.000 cadáveres aproximadamente. Se han encontrado hasta 7 pisos de muertos, unos sobre otros.

Tenemos que situarnos sobre el año 1600 para entender la situación religiosa en la que se encontraba Escocia. En Inglaterra había anglicanos y en Escocia había protestantes. Ambas religiones son parecidas, pues son cristianos. Los anglicanos tienen al rey como la figura máxima, mientras los protestantes no tienen nada de esto. El rey quiere imponer el anglicanismo en Escocia, la gente no va a estar de acuerdo, así que se reúnen un grupo de personas y firmar una alianza, estos se harán llamar “Los Covenanters” y van a la batalla donde serán derrotados. Los supervivientes los encierran en una prisión que se encuentra en el cementerio de Greyfriars.

The Flodden walk edimburgo en el cementerio de Greyfrias - Los viajes de Margalliver
The Flodden walk

Esta cárcel ni siquiera tenía techo, la gente enfermera constantemente. Si alguien tosía, se le daba un latigazo. Hay historiadores que están de acuerdo en señalar que esta cárcel sería como el primer campo de concentración de la historia. Al final, los Covenanters vivos fueron enviados en un barco a las colonias británicas como esclavos, pero el barco se hunde y finalmente todos mueren. Y aquí es donde entra la leyenda del sangriento Mckenzie.

El sangriento MacKenzie

Sir George Mackenzie de Rosehaugh fue el abogado del rey Carlos II y el principal garante de la lucha contra los Covenanters. Murió en Inglaterra, pero tenía dicho que quería ser enterrado en Edimburgo. Se le construyó un mausoleo, el llamado mausoleo negro, en el mismo cementerio en el cual tenía encerrada a tanta gente. Aquí es donde acaba la historia viva de MacKenzie.

Pasaron muchísimo años, y en el año 1990, un mendigo que iba por la calle sintió mucho frío y decidió resguardarse en el cementerio. Dio con el mausoleo, y al entrar, como el suelo estaba bastante podrido, cede y el hombre cae justo encima de la tumba de MacKenzie. El hombre sale despavorido corriendo hacia la calle y se encuentra con dos policías. Les cuenta que ha sido agredido, inexplicablemente por alguien y muestra todas las marcas que tiene. La policía no le presta atención, lo califican de loco y borracho, y olvidan el caso.

Tour fantasmas por Edimburgo, Mausoleo negro del sangriento Mckenzie - Los viajes de Margalliver
Mausoleo negro del sangriento Mackenzie

Poco tiempo pasa hasta que los vecinos que viven pegados al cementerio, llaman a la policía por que se escuchaban ruidos. La policía va al cementerio y se encuentra a un grupo de jóvenes jugando con los huesos de MacKenzie.

Llevan a los chicos a comisaría y estos dicen no recordar nada. Desde ese momento, se decide clausurar el mausoleo y poner un candado.

Desde entonces hay muchísimas personas que han denunciado sufrir agresiones, volver a sus casas con arañazos, moratones, mordiscos y demás, en fin…el fantasma de MacKenzie reúne un buen número de denuncias. Además, estamos antes el poltergeist mejor documentado de Reino Unido, casi nada.

Tour de Fantasmas por el cementerio de Greyfrias - Los viajes de Margalliver
Mausoleos en el cementerio de Greyfrias

Como curiosidad, debido a la enorme cantidad de sucesos paranormales en la ciudad de Edimburgo, en la universidad cuentan con un departamento de parapsicología.

Los saqueadores de tumbas

Todo comienza a principios de 1800 en la universidad de Edimburgo, donde hay muchos estudiantes de medicina y para estudiar el cuerpo humano se necesitaba precisamente eso, cuerpos humanos. Los profesores ofrecían mucho dinero a quien le trajesen cadáveres frescos.

Y de este modo van a surgir los resucitadores, gente que robaba los cadáveres del cementerio.  La gente, obviamente, intentaba proteger a sus fallecidos, y, los que tenían dinero, alquilaban una “mortsafe”, una estructura parecida a una jaula para así proteger a sus difuntos.

Mortsafe para evitar a los saqueadores de tumbas en el Tour de Fantasmas de Edimburgo - Los viajes de Margalliver
Mortsafe en el cementerio de Greyfriars

Un día, dos saqueadores de tumbas se enteran que ha sido enterrada una señora. Esperan a la noche y se alegran de no ver ningún guardia y que el ataúd no tuviera ninguna mortsafe. Removieron un poco de tierra y dieron rápidamente con el ataúd. En aquella época se enterraba solo a unos 15 cm de profundidad.

Abren el ataúd, y se encuentran una mujer llena de joyas. Perfecto, aparte de vender el cuerpo, le robarían todas las joyas. Empiezan a quitarle los pendientes, pulseras y, en cada dedo, tenía un anillo de oro. Como no pueden quitar el anillo, deciden cortar el dedo, total, al doctor le va a servir el cuerpo aunque le falte un pequeño trozo. Cuando van a cortar, la señora va a despertar. No cabe decir que los Ladrones salieron corrieron, y dudo que volvieran a pisar nunca más un cementerio. Gracias a esto, devolvieron la vida a esta mujer, pues lo más seguro es que tuviera narcolepsia, y fuera dada por muerta por error.

A partir de entonces, la gente empieza a preocuparse por sufrir un caso similar y se idea un sistema. Se instalan campanas dentro de los ataúdes para hacerla sonar en el caso de ser enterrados vivos. Se dice que aquí nace la expresión: Salvados por la campana. Pues bien, esto que puede sonar muy certero y hasta convincente, en un bulo. La expresión «Salvados por la campana» proviene del boxeo.

Las bóvedas de South Bridge

El puente de South lo van a construir para unir la Royal Mile a los edificios de la universidad de Edimburgo. Como el puente fue una obra bastante importante, para su inauguración, el ayuntamiento decide pedirle a la persona más anciana de Edimburgo que sea la primera persona en cruzarlo.

Pero, estamos en Edimburgo, y algo tenía que ocurrir. La señora fallece días antes de la inauguración. No obstante, el ayuntamiento, decide que esta señora tiene que cruzar el puente, sí o sí. La señora va a cruzar el puente en un cajón. Después de saberse esto, la gente empezará a decir que el puente esta embrujado y que no lo van a cruzar jamás.

Como el puente no se va a usar, se empieza construir encima de él, y las bóvedas las empezaran a usar para guardar alimentos. El problema fue, que como el puente jamás se impermeabilizó, la comida va a empezar a pudrirse. El ayuntamiento se entera y va a decidir clausurar las bóvedas.

Tour fanstasmas Edimburgo y las bóvedas de South Bridge - Los viajes de Margalliver
Muñecas y juguetes en las bóvedas de South Bridge

Pasa el tiempo y en los años 80, encuentran en las bóvedas utensilios domésticos. Esto viene a demostrar que aquí hubo gente viviendo, aunque ello estuviera prohibido. Ya podéis imaginar que gente viviría aquí, lo más bajo de la sociedad escocesa. La parte mas triste de toda la historia es la cantidad de objetos infantiles que se hallaron en las bóvedas, por eso, a día de hoy, hay gente que en su visita, deja algún que otro juguete.

El puente tiene 19 arcos y mide más de 300 metros de largo. Las bóvedas están divididas y son privadas. A esta accedimos gracias a la visita guiada por los subterráneos de Edimburgo y sus fantasmas. 

El fantasma de Annie

Pero en las bóvedas se cuenta que hay un fantasma, el espíritu de una mujer muy mayor, con el pelo canoso y largo. Los que la han visto, han referido haber olido a quemado, eso nos hace pensar en la caza de brujas.

Se dice que un guía, mientras hacía la misma visita que nosotros, sin que aún hubiese contado la historia del fantasma de Annie, se le acercó un niño y le preguntó: ¿Por qué Annie está enfadada contigo? Como podéis imaginaros, el guía salió escopetado.

Tour de Fantasmas por Edimburgo en Las bóvedas de South Bridge - Los viajes de Margalliver
Interior de las bóvedas de South Bridge

Uno de los efectos paranormales que se pueden sentir en esta bóveda es la falta de batería en las cámaras, la falta de cobertura en los móviles e incluso fotos extrañas. A las bóvedas solo se pueden bajar con la visita guiada.

¿Y tú, te atreverías a adentrarte en las bóvedas de Edimburgo? 

 


 

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