
Extremadura es una tierra de contrastes, y en el corazón de la provincia de Badajoz se esconde un secreto que burbujea y madura en barricas de roble, la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana. Aquí la historia romana, la cultura del ibérico y la pasión por el vino y el cava se entrelazan para ofrecer una experiencia única.
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ToggleDónde dormir en la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana
Nuestra base para recorrer parte de la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana fue la ciudad de Mérida. Y os aseguro que no fue en un sitio cualquiera, sino en uno de los más emblemáticos y con historia de la ciudad: el Parador de Mérida.

Imagínate descansar en pleno corazón de la antigua Augusta Emérita. Este edificio nació en el siglo XVIII como el Convento de Jesús. ¿Lo mejor de todo? Conserva un claustro precioso con columnas romanas, un rincón perfecto para desconectar, tomar aire y relajarte después de un día intenso recorriendo viñedos.
Las habitaciones son super amplias y muy acogedoras. Además, si vas en época de calor, su piscina exterior seguro que ayudará a refrescarse.
Y como en este viaje veníamos con ganas de disfrutar, no podíamos pasar por alto su propuesta culinaria. El parador de Mérida cuenta con un restaurante fantástico donde vas a probar auténticas delicias de la gastronomía extremeña y local. Pero no me adelanto… ¡Que de esto os hablaré con todo lujo de detalles un poquito más adelante!
Otra buena opción sería alojarte en Almendralejo, ya que está situada cerca de varias bodegas y atracciones de la ruta. Te dejo un mapa interactivo para que compares y consigas el alojamiento que mejor se adapte a ti.
Visita a Mérida, un viaje al pasado
Hace ya años que visitamos Mérida y nos enamoró, por lo que no podíamos pasar por alto el volver a viajar en el tiempo y maravillarnos con su puente romano, el Templo de Diana, su anfiteatro romano o su magnífico teatro y sobre todo, descubrir el Museo Nacional de Arte Romano (MNAR) que no pudimos ver en la primera visita.
Este museo nos impresionó desde que entramos a él. Sus altísimos arcos de ladrillo te hacen sentir en la mismísima Roma imperial. En su interior alberga una de las colecciones de arte romano más importante del mundo, incluidas piezas originales del Teatro Romano de Mérida, unos mosaicos espectaculares y de unas dimensiones impresionantes, monedas, esculturas de mármol…
Sin duda es una visita imprescindible que realizar en Mérida.
Aquí dejo nuestra guía sobre qué ver en Mérida en dos días
Degustando el vino y el cava extremeño
Bodega Palacio Quemado y el Terruño Extremeño
La primera bodega que visitamos fue Palacio Quemado, situado en Alange. Una bodega con gran tradición familiar y que destaca por el uso de variedades de uvas portuguesas adaptadas al suelo extremeño.
El mejor ejemplo de esto es su vino La Raya, elaborado al 100% con la variedad Trincadeira. Nos contaron que es un bellísimo homenaje a todas esas personas que viven en «la Raya», la frontera que une (y no separa) a Extremadura con Portugal.
La experiencia comenzó recorriendo sus espectaculares viñedos para entender el origen de todo. Después, nos adentramos en las instalaciones para descubrir el proceso de elaboración y terminamos rodeados de barricas en una atmósfera mágica.
¿El broche de oro? Una cata de vinos de lo más completa. Además del emblemático La Raya, pudimos degustar entre otros, La Zarcita y La Zarcita Garnacha. Os aseguro que tienen un sabor súper suave, fresco y equilibrado, de esos vinos fáciles de disfrutar que se convierten en los aliados perfectos para cualquier ocasión. Si hacéis la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana, esta parada en Alange tiene que estar en vuestra lista sí o sí.
Pago de las Encomiendas: Mirando al cielo y no al reloj
En Villafranca de los Barros, se encuentra la Bodega Pago de las Encomiendas, dónde nos enseñaron que aún en los tiempos tecnológicos que corren, se puede realizar una viticultura biodinámica de primer nivel.
Hablando claro, en esta bodega el reloj no importa; lo que manda es el ritmo de la naturaleza. La luna, las estrellas y la propia tierra guían cada paso para elaborar caldos que respetan profundamente el ciclo vital de la vid.
Nos llamó la atención saber que la vendimia la realizan de noche y a mano, seleccionando con mucho mimo las mejores uvas directamente en la cepa y recogiéndolas en cajitas de 15kg para que sufran lo menos posible.
Aquí puedes reservar tu visita a Pago de las Encomiendas
Si la filosofía de trabajo os parece mágica, esperad a ver sus instalaciones. El edificio principal es una joya arquitectónica con diseño en forma de dodecaedro (un polígono de 12 caras) que representa los 12 meses del año y las constelaciones que influyen en cada uno de ellos.
Pero lo que nos dejó con la boca abierta fue descubrir cómo elaboran sus abonos naturales. Utilizan técnicas ancestrales como rellenar cuernos de vaca con compost, enterrarlos durante meses siguiendo los ciclos astronómicos y, tras desenterrarlos, aplicar esa energía concentrada al viñedo. Una locura maravillosa que se nota en el resultado final.
Como no podía ser de otra manera, coronamos la experiencia con una cata de sus vinos biodinámicos. Tuvimos la suerte de catar vinos tan especiales y con tanta personalidad como Lengua Azul o Unadir. Si queréis vivir una experiencia de enoturismo que va mucho más allá de la simple degustación, apuntad esta bodega en vuestro paso por la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana, porque os va a fascinar tanto como a nosotros.
El Museo del Cava con Marcelino Díaz
Si hay una parada obligatoria en Almendralejo esa es el Museo del Cava. Se trata del único museo en España dedicado a esta burbujeante bebida y lo mejor de todo fue recorrerlo junto a Marcelino Díaz, el pionero que en 1983 elaboró el primer cava de Extremadura.
Escucharle hablar de su historia fue emocionante. Nos contó como desafió el escepticismo de la época, demostrando que la comarca de Tierra de Barros tenia un gran potencial para elaborar cava de máxima calidad. De hecho, gracias a su visión y tras una intensa batalla legal, a día de hoy, Almendralejo es el único municipio extremeño que pertenece oficialmente a la D.O Cava.
Algo que nos transmitió Marcelino (y con lo que estamos totalmente de acuerdo) es que hay que intentar descartar la idea de que el cava es solo para descorchar en los brindis navideños. ¡El cava es para disfrutarlo siempre! Es el aliado perfecto como aperitivo en una reunión con amigos, en una comida familiar de domingo o, simplemente, para maridar un buen almuerzo de principio a fin, exactamente igual que harías con un buen vino.
Como no podía ser de otra forma, para terminar esta masterclass sobre el cava, brindamos con el riquísimo cava de Almendralejo.
Y tú, ¿eres de los que solo bebe cava en Navidad o te animas a tomarlo como aperitivo o en una comida?
Mucho más que vino y cava
Si algo nos ha quedado claro al recorrer la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana, es que la experiencia va mucho más allá de sus magníficos vinos y cavas extremeños. Esta zona de Extremadura cuenta con un patrimonio cultural, industrial y natural único, ideal para diseñar un viaje de lo más completo. A continuación, te desvelamos los mejores atractivos turísticos para complementar tu ruta de enoturismo, que incluyen desde safaris fotográficos en la dehesa ibérica hasta museos subterráneos que brillan en la oscuridad.
Degustando los ibéricos en la dehesa extremeña
Qué mejor forma de acompañar los magníficos vinos y cavas extremeños que con los mejores productos ibéricos de la zona. Esta alianza gastronómica perfecta la vivimos de la mano de Arizar Selecto, una empresa familiar consolidada que siente una auténtica pasión por la elaboración de productos gourmet de bellota.
La aventura comenzó en su Finca Guadajira, donde nos subimos a bordo de vehículos 4×4 para adentrarnos en la dehesa. Recorrer este ecosistema natural, modelado por el ser humano a lo largo de los siglos y único en el mundo por su extraordinario valor ecológico y paisajístico, es una desconexión total y un regalo para todos los sentidos.
La segunda parte de la visita comenzó con una masterclass de corte de jamón ibérico. Allí nos desvelaron todos los secretos para conseguir el corte perfecto y transparente y nos enseñaron algo súper útil para el día a día: cómo diferenciar las etiquetas del jamón según su color (negra, roja, verde y blanca) para saber exactamente qué producto estás comprando con solo un vistazo.
Y, por supuesto, llegó el momento más esperado: la cata. Os prometo que el de Arizar Selecto es uno de los mejores jamones ibéricos que he probado en mi vida. Su textura, su grasa que se funde en el paladar… una auténtica locura.
Además del jamón, disfrutamos de un picoteo gourmet donde probamos otros embutidos ibéricos espectaculares como chorizo, lomito de presa y caña de lomo, por supuesto todo ello maridado con un buen cava extremeño bien fresquito. ¡Qué más se puede pedir!
La Plaza de Toros de Almendralejo y su bodega subterránea
Si buscas lugares verdaderamente únicos en el mundo, apúntate este. La plaza de toros de Almendralejo esconde un secreto único en el mundo: es la única plaza de toros que cuenta con una bodega bajo su graderío.
Y qué mejor lugar para experimentar el arte del sabrage y el degüelle con pluma de la mano de Carlos J. Vivas, un experto sumiller extremeño, que nos ofreció una clase magistral. Se trata de una espectacular y sorprendente forma de abrir las botellas de cava que se remonta a los tiempos de las tropas de Napoleón. Ver cómo se descorcha el cava con este método tradicional en un entorno tan mágico es una auténtica pasada.
Por supuesto una vez abiertas las botellas de cava, las acompañamos con fresas, un maridaje de 10, para una experiencia de 10.
Las Minas de Santa Marta y su Sala Negra
Aquí llegó, sin duda, la gran sorpresa del viaje. Y es que desconocíamos que en esta zona de la provincia de Badajoz se esconde un auténtico tesoro como son las Minas de Santa Marta. Este antiguo conjunto minero de principios del siglo XX es famoso históricamente por la extracción de hierro y vanadio. De hecho ¡Llegó a ser la mina de vanadio más importante del mundo durante 6 años seguidos! Como curiosidad para los amantes de la geología, la calderonita, un mineral raro, se descubrió precisamente en estas minas.
Hoy en día, todo este patrimonio industrial se ha reconvertido en un referente de turismo geológico y científico a nivel europeo, y os aseguro que es una parada que os va a encantar.
Nuestra visita comenzó en el Museo Geológico José María Fernández Amo. Allí nos empapamos de la historia del lugar, descubrimos qué minerales se esconden en sus entrañas y entramos a la joya de la corona: la espectacular Sala Negra de minerales fluorescentes.
Es una experiencia sensorial única en Europa. Al apagarse las luces y encenderse la luz ultravioleta, la magia ocurre: las rocas cobran vida y empiezan a brillar con intensos colores de neón. ¡Es absolutamente alucinante! De hecho, las Minas de Santa Marta son un auténtico referente mundial del turismo fluorescente.
Después hicimos un pequeño recorrido a pie por el antiguo poblado minero de Los Llanos, una forma preciosa de conocer cómo era el día a día y la vida de las familias de los mineros de la época. Justo después pasamos por el Museo de la Minería, que cuenta con una neomina muy interesante, que curiosamente tienes que subir para visitarla en vez de bajar 😀
El broche de oro llegó al adentrarnos bajo tierra en la Mina Garandina. Caminar por sus galerías te permite sentir en primera persona cómo era el durísimo trabajo de los mineros y comprobar que los minerales fluorescentes siguen allí, decorando la roca de forma natural. Hubo un momento mágico en la visita en el que nos mostraron un vagón antiguo lleno de minerales y, al aplicarle la luz ultravioleta, pudimos ver perfectamente su fluorescencia en plena oscuridad.
Visita al Sepulcro Prehistórico de Huerta Montero
Para comprender de verdad la esencia de la Tierra de Barros, hay que viajar los orígenes de la comarca. Y no hay mejor lugar que hacerlo que visitando el Sepulcro Prehistórico de Huerta Montero, ubicado en Almendralejo. Con más de 4.600 años de antigüedad, este yacimiento arqueológico fue utilizado como enterramiento colectivo y lugar de culto durante la Edad del Cobre (allá por el III Milenio a.C.).
Lo que hace verdaderamente especial a este monumento megalítico es su perfecta orientación arquitectónica, diseñada por nuestros antepasados en función del solsticio de invierno. Cada 21 de diciembre ocurre la magia: los primeros rayos del sol de la mañana entran de forma directa por el corredor, iluminando por completo la cámara funeraria a modo de ofrenda sagrada a los difuntos.
Es muy probable que estés pensando: «Ojalá pudiera ir un 21 de diciembre, pero no sé dónde estaré«. Pues han pensado en esto y se realiza una simulación de lo que ocurre en el solsticio. Gracias a este sistema, pudimos ver perfectamente cómo va entrando la luz del sol poco a poco, avanzando por el pasillo hasta inundar y encender por completo la cámara funeraria.
Dónde comer en la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana
La Alacena del Foro
Como ya os adelantamos al principio, el Parador de Mérida cuenta con el restaurante La Alacena del Foro, un espacio donde la cocina extremeña se presenta de forma informal pero exquisita.
Allí pudimos degustar un menú maridaje completísimo, que nos sirvió de introducción perfecta a los sabores de la región. El gran descubrimiento de la comida, y del que nos enamoramos perdidamente desde el primer bocado, fue un embutido que no habíamos probado nunca: el Lomo doblado ibérico de bellota.
Os prometo que se trata de uno de los embutidos más ricos y jugosos que he probado en mi vida y espero volver a comerlo muy pronto 😉 El menú continuó con un bacalao confitado perfecto, en su punto, y con unas chuletitas de cordero con el sello de calidad Corderex, que estaban tiernas y exquisitas.
Para terminar, nos pusieron una ronda de postres típicos de Extremadura, destacando una versión riquísima de la Técula-Mécula, un dulce tradicional originario de Olivenza, elaborado a base de almendras y yema de huevo.
Como no podía ser de otra manera en este viaje, toda la comida estuvo maridada de principio a fin por una de las grandes joyas espumosas de la región: el cava Vía de la Plata Brut Nature, elaborado en Almendralejo.
Restaurante Vaova – Mérida
Otro sitio muy recomendado en Mérida es el restaurante Vaova (Vaova Gastro). Sin duda es uno de los locales con mejor reputación en Mérida y rápidamente nos dimos cuenta de el por qué.
Lo que hace tan especial a Vaova es su capacidad para fusionar la tradición culinaria de Extremadura con toques innovadores y vanguardistas. Cada uno de sus platos cuenta una historia y celebra la riquísima despensa de la región, reinventando recetas clásicas con técnicas modernas y una presentación espectacular.
Por supuesto, la experiencia no habría estado completa sin un maridaje a la altura. La propuesta gastronómica estuvo regada de principio a fin por los espectaculares vinos de las bodegas con D.O. Ribera del Guadiana y burbujeantes copas de D.O. Cava.









































