Eliossana, la ciudad judía en Lucena

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Eliossana, o como nosotros la conocemos hoy en día, Lucena. Escenario de la historia que os voy a narrar. Para poneros en situación, Eliossana o Lucena fue de las pocas comunidades judías establecidas en Al Andalus. La ciudad de los judíos, sigue atrayendo a muchísimas personas de esta comunidad por ser la ciudad sagrada de sus antepasados.

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Espero transportaros a otros tiempos y haceros participe de la historia que quiero narrar. Y como toda buena historia, esta comienza con nuestro protagonista Yoel.

Los primeros años de Yoel en Eliossana

Yoel es un joven judío que se encuentra paseando por las calles de Eliossana. Yoel es un chico que está interesado en formar una familia y terminar sus estudios. Él se encuentra en la mejor ciudad para llevar acabo todos sus planes. Eliossana era en aquella época lo que hoy consideraríamos Harvard u Oxford.

Ciudad afamada en los siglos IX-XII, más conocida como la “Perla de Sefaraf”, Eliossana disfrutaba de su época dorada en cuanto a cultura podemos hablar. Entre sus muros se encontraba la academia de Talmúdicos, lugar de reunión de los grandes pensadores de la época. Yoel ansiaba poder formar parte de ese grupo, pero necesitaba ser más aplicado en sus estudios.

Menorá de Eliossana, que ver en Lucena - Los viajes de Margalliver

Iba pensando en su futuro mientras paseaba, sin darse cuenta, sus pasos lo habían llevado a la necrópolis. Sin él saberlo, se encontraba en la necrópolis más grande de la península, pero claro, en aquellos años, Yoel no era conocedor de todo aquello.

Paro en la lápida del Rabí Lactosus donde volvió a releer su epitafio; “Rabí Lactosus duerma en paz. Descanse en paz hasta que venga el Consolador que anuncia la paz en la puerta de la paz. Decidle: descanse en paz”

¿Llegaría Yoel a ser tan grande como el rabí? Sin saberlo, Yoel viviría una gran aventura que le cambiaría la vida.

Un viaje inesperado

Yoel se puso en pie, sacudió su cabeza para despejar todo el aturdimiento que sufría. En aquel momento, encontrándose en la necrópolis, visito la tumba de su abuelo Abraham. Era de obligada visita, y no solo por el compromiso familiar, sino porque recordaba a aquel anciano con un cariño desproporcionado.

En aquel momento su mente viajo al pasado y recordó cuando era un niño y su abuelo lo llevaba a visitar los montes de Eliossana. Juntos se sentaban en la “cueva del Ángel” mientras se maravillaban con las vistas. La voz de su abuelo sonaba firme y ronca mientras narraba la siguiente historia:

– Querido Yoel, aunque parezca que nuestra existencia es importante, no somos nada. Fíjate en todo lo que nos rodea ¿sabes lo que tarda la naturaleza en crear esta maravilla? Nosotros solo somos un renglón en la historia de este lugar. ¿Sabías que en este mismo lugar habitaban los primeros humanos? Este lugar será un referente en el futuro. ¿Te imaginas a nuestros descendientes? ¿Nos recordaran, como nosotros recordamos a nuestros antepasados?

Ay Yoel, ¿llegaran nuestros descendientes a recordar la historia de Noé? En esta misma sima (el aras) se encuentra la tumba de Noé. ¿Sabías que el nombre de nuestra ciudad proviene de uno de sus nietos? Qué bonita herencia

Y aquí ya el abuelo de Yoel perdío la noción del tiempo y hablaba sin parar…

Noé tuvo tres hijos; uno de ellos, Jafet, fue el “padre” de los siete pueblos occidentales. De estos siete, el Génesis sólo menciona la descendencia de dos: Gomer y Javán, y a este último le asigna cuatro hijos, a los que las Escrituras se refieren de dos en dos, como si se tratara de gemelos (o de naciones muy próximas): Quitimy Rodanim, y ¡Tharsis y Elisá!

Yoel recupero la claridad, y mientras saboreaba uno de los típicos bolos lucentinos que llevaba en la cesta, vislumbro un parapente volar por el monte Aras. Se froto los ojos, extrañado, ¿que objeto es eso? ¿Lo habré soñado?

Acontecimientos extraños, ¿Donde está Eliossana? 

Volvía a su casa cuando descubrió que las calles ya no eran las mismas ¿que esta pasando? se preguntaba. Vio pasar a tropas cristinas con varios rehenes y se fijo en uno de ellos…Llevaba la mirada perdida, con cierta tristeza, sus ropajes lujosos le hizo pensar que se trataba de alguien importante. Vio como lo encerraban en el castillo del Moral. La curiosidad por este rehén le hizo espiarlo y seguirlo.

castillo del moral en Eliossana, que ver en Lucena - Los viajes de Margalliver

En aquel momento Yoel no sabía que aquel rehén era el mismísimo rey Boabdil, el último rey nazarí de Granada. Conquistado en la batalla de Lucena, el rey salió de Granada con unos mil quinientos jinetes y siete mil infantes para atacar a los cristianos. Boabdil evitó los presagios negativos de esta batalla, las estrellas no estaban de su parte. Para colmo, el caballero que portaba el estandarte real perdió el equilibrio cuando atravesaba la puerta y golpeó la pared del arco con el asta de su enseña; rompiendo el estandarte.

Los cristianos no sabían en aquel momento que tenían en su poder al rey. Los súbditos de Boabdil tenían prohibido dirigirse a él como rey, para no levantar las sospechas de los cristianos. Un día, una rehén, al ver a su rey sentado en los suelos, se acerco a él y se postro haciendo una reverencia. Al saberse descubierto, maldijo a la muchacha. Los cristianos lo encerraron en la torre que siempre llevara su nombre. Sin saberlo, los reyes católicos ya tenían la llave para la conquista de Granada, pero volvamos a la historia de Yoel.

Un ruido extraño, personajes desconocidos y una amenaza

Yoel no pudo saber mas nada de aquel rehén, quien le diría que fue uno de los pocos afortunados en conocer al «rey chico». Justo cuando perdió de vista al prisionero escuchó un estruendo tremendo. Salió corriendo buscando el origen de aquel ensordecedor golpe.

La piedra que había formado la sima del Ángel, provoco que el suelo temblara. En un momento Yoel había viajado al pasado mas lejano de Eliossana, había vuelto a los inicios del asentamiento de los primeros habitantes de Eliossana. – ¿Que clases de gentes son estas?¿Que ropajes son estos?, Yoel estaba cada vez mas confundido.

primeros hóminidos de Eliossana, que ver en Lucena - Los viajes de Margalliver

Eliossana está considerada como uno de los lugares mas especiales de la Península Ibérica y de Europa, los científicos datan su antigüedad en mas de 500.000 años. «Es el primer yacimiento del mundo donde se ha podido constatar la evidencia del trabajo de la piel por parte de homínidos». A día de hoy se sigue investigando mas en esta zona.

Los años de la expulsión de su pueblo

Yoel recupero la calma y poco a poco, ante él, fue cambiando el paisaje, trasladándolo a una de las calles de su ciudad. Aún no reconocía esas calles, producto del miedo que sentía fue buscando auxilio, intentando reconocer alguna cara familiar entre la gente que lo rodeaba.

– ¿Qué me está ocurriendo? ¿Qué clase de locura es esta?…

Pronto perdió el interés por si, al escuchar llorar a una mujer arrodillada frente a un palacio. Se trataba del palacio de Santa Ana, y la mujer era la sirvienta del señor del palacio.

Palacio de Santa Ana de Eliossana, que ver en Lucena - Los viajes de Margalliver
Palacio de Santa Ana

El santo oficio lo acusaba de herejía, de ser un falso converso:

– ¿De que le acusan? ¿Acaso los judíos estamos siendo juzgados? ¿Porque nos persiguen?

Sin saberlo, Yoel se encontraba en el año 1492, y los reyes católicos habían firmado la expulsión de todos los judíos del reino….¿Qué vamos a hacer mal en el futuro para merecer este castigo?

Escucho un golpe, luego otro…Toc Tocabrir, abrir al inquisidor del santo oficio. Se os requiere para juzgar. Seguís manteniendo las tradiciones judías. Os resguardáis en sabbath, tal y como dicen vuestros libros sagrados. No coméis cerdo, animal al que los reyes católicos le atribuyen que hasta sus andares están buenos. 

– No señor, dijo la sirvientaes solo que hacemos limpieza en el palacio, es por eso que no veis a mi señor paseando por las calles, se encuentra ocupado, pendiente de que hagamos bien las labores. Tampoco anda muy bien de salud, come poco y las carnes pesadas le sientan mal.

Sin saberlo, esa costumbre llegaría a nuestros días, cumpliendo cada semana con nuestra jornada de limpieza en sábado.

Un regalo de amor en el siglo XXI

Yoel temeroso de la escena que estaba observando cambio de sentido y buscó, sin lograrlo, dirigirse a su casa. Anduvo por la calle Molino, sediento y cansado. Necesitaba beber algo y poner en orden sus pensamientos. Se sentó en el suelo y apoyo su cabeza en una puerta.

Vio como una pareja entraba en un almacén de grano. Muerto de hambre y de sed decidió seguirlos para pedirle ayuda. Cuando estaba a punto de abrir la boca, vio como el hombre le tapaba los ojos a la mujer. La puerta estaba encajada y sintió curiosidad.

– Querida Carmen, se que no has tenido una vida fácil, es por eso que quiero regalarte este lugar. Quiero que recuperes los recuerdos de tu infancia. He mantenido en secreto este proyecto para dártelo hoy a ti. Espero que te guste.

Con lagrimas en los ojos, Carmen no podía articular palabra para agradecer ese maravillo regalo de amor. Huérfana de madre al nacer, Carmen se cría en el lagar que su abuelo materno, D. Fernando González de Medina, poseía en Moriles Alto, llamado la «Tercia Vieja».

Durante años, disfrutó mucho de la vendimia, la recolección, la pisa de uva, y todo lo que suponía su mundo, incluido los paseos con su abuelo por las viñas. Se alternaba el jolgorio de la época de recolección, con los silencios en el templo de la crianza, la bodega.

 

Tras fallecer su abuelo, siendo menor de edad, pasa a un internado, lejos de lo que hasta la fecha había sido su vida. Perdió todo contacto con el campo, con sus gentes, las viñas, el lagar, la fiesta de la vendimia… No heredó nada de este mundo y siempre sintió una enorme añoranza.

El edificio quedó vació y sin actividad alguna, Pedro enterado de que los herederos del abuelo de Carmen vendían el lagar y la bodega, decide comprar las botas, el vino y las simientes de crianza. Todo por y para Carmen.
Yoel no pudo mas y decidió entrar. Al pasar por la puerta de la bodega se sorprendió al encontrar a un grupo de personas con unas ropas muy diferentes a la suya. Llevaban objetos extraños, saltaban luces de buenas a primeras. Llevaban algo extraño en la mano, algo que se alumbraba.

 

cata en la bodega Alfolí en Eliossana, que ver en Lucena - Los viajes de Margalliver

 

Vio como bebían vino, reían y comían. Al pobre Yoel se le hacía la boca agua al vislumbrar la comida….¿Quesos de colores? Yoel pensaba…el jamón no puedo comerlo, pero espero que estas personas no se den cuenta si cojo algo de queso.

Tabla de Quesos en la bodega Alfolí de Eliossana, que ver en Lucena - Los viajes de Margalliver

Pilló una bandeja y se escondió entre la esquina de la escalera y el cachón, mas conocido como el cachón de la lata. Mientras comía prestaba atención a la conversación de sus compañeros en la bodega. Estaban intentando captar olores en el vino. Yoel no lo sabía, el pobre estaba ya abrumado de todo el día, pero estos acompañantes suyos eran blogueros del siglo XXI, disfrutando de una cata dirigida en la bodega el Alfolí

Un sueño reparador hacia su tiempo

Aprovecho la despedida de estos personajes y se coló por la puerta para intentar nuevamente volver a su casa. Anduvo sin parar, cansado, extasiado, deseando encontrar sentido a todo lo vivido. Decidió echarse a dormir al lado de un árbol. Notó como alguien le llamaba…

 

 – Chico, chico…¿Te encuentras bien?  ¿necesitas ayuda?

 

Yoel se sorprendió al abrir los ojos y encontrarse a un señor con una túnica. Tenía poco pelo, pero su rostro emanaba una dulzura y caridad que pocas veces había visto. Era un fraile, pero nuevamente Yoel, no sabía a quien se presentaba.

 

– Ven a dormir al convento, mañana al despertar veras las cosas de otra manera. Sígueme.

 

Al entrar por el Convento de Santo Domingo quedo maravillado por la fuente central del patio. El fraile le señaló donde dormir y se despidió de Yoel, deseándole que tuviera una buena noche…Esperemos que sí, dijo Yoel.
Fuente central del patio del hotel Santo Domingo en Eliossana, que ver en Lucena - Los viajes de Margalliver
Fuente central del patio del hotel Santo Domingo
Cayó en un sueño profundo. Las imágenes del día se mezclaban entre sí, se veía viajando entre épocas, conociendo a nuevas personas, personas de otros tiempos que le enseñaban su presente.

 

Yoel despertó en medio de la nada intentando recordar que había pasado, buscando algún sentido a lo que había vivido. Abrió su mano y encontró una llave. Aunque Yoel no volvería a experimentar nunca más algo parecido, la llave sigue guardándola en su casa esperando algún día encontrar la puerta de su historia.

Yoel, nuestro protagonista de la historia de Eliossana, que ver en Lucena - Los viajes de Margalliver

 

Aclaración del relato

Si has llegado hasta aquí, gracias. Gracias por leer algo en lo que llevo trabajando varias semanas. Me hubiese gustado dedicarle mas tiempo, aunque si he puesto todo mi empeño e ilusión.

El fin de este relato es acercaros a la historia que tuve la suerte de vivir en Lucena. He querido que mi personaje Yoel vaya conociendo lo mismo que viví yo. Para ello he hecho uso de la fantasía e imaginación y lo he ido transportando por el tiempo.

He querido plasmar todo lo que conocí de Lucena, en este caso Eliossana, la ciudad judía por excelencia. Seguramente ampliare la información practica en otra entrada, pero en esta me he esforzado por cambiar mi forma de escribir. He realizado un pequeño trabajo de investigación (no muy amplio), algunas historias son totalmente de mi invención, pero otras, como la de la bodega El Alfolí, es real. Cuando Yoel vislumbra un parapente en el monte Aras, comienza sin saberlo su aventura por la historia. Actualmente en esta zona es común practicar dicha actividad.

La escena del santo oficio está inspirada en la experiencia que tuvimos en el palacio de Santa Ana, en la que nos taparon los ojos para escuchar la escena. En la última historia, Yoel duerme en el Convento de Santo Domingo, actual hotel con el mismo nombre. Nosotros pasamos la noche ahí, nos encantó. Es por eso que queríamos hacer un guiño a este edificio.

Espero que os guste y que lo comprendáis. Cualquier critica, buena o mala, sera bien aceptada.

Agradecimientos

Gracias a Mª del Mar de tu historia, por darnos la oportunidad de conocer las ciudades medias de Andalucía. Al equipo de tu historia en Lucena, Jose Antonio, Maira y Araceli; por toda la información que nos aportáis. Gracias a la bodega El Alfolí, por hacernos sentir como en casa y al hotel Santo Domingo, por la cena en la bodega y la estancia en el hotel. Prometemos volver ;)….Y gracias a mis compañeros, por ser parte de este viaje.

 

24 comentarios

  1. Hola!!

    Me ha encantado la forma en la que nos has transportado junto con Yoel a todos esos lugares junto con su historia. Espero que sigamos leyendo muchas más historias y sobre todo que sigas con la misma ilusión.

    Has echo un gran trabajo, muchas felicidades!

  2. Guapa, gracias por llevarnos de viaje, no conocía esta hermosa ciudad y mucho menos toda esta historia, está genial, me ha gustado mucho cómo nos has llevado, cómo nos has hecho viajar contigo. Muchas gracias por ese compartir y por presentarnos un lugar súper interesante para explorar 🙂

  3. I love the way you’ve told this story of life, love and the history of Lucena, a town with a fascinating past. I drive past frequently and never knew it had a castle, now I know it was a Jewish or Sephardic town rich in monuments and even more so in experiences that we can re-live today.

  4. Enhorabuena. Bonito relato lleno de pasión por la historia e ilusión con conocer lugares nuevos. Me quedo con más ganas de saber de Yoel y sus aventuras. Felicidades.

  5. Muy bonita y original la historia que nos has contado. Las fotos también me han gustado mucho. Solo espero que hagaís muchos viajes más para contarlo tan original y apasionadamente.
    Por poner una objeción, bueno, mejor una duda. ¿Por qué en la foto donde estás bebiendo y comiendo, se ve a dos chicas como asustadas?

    1. Muchas gracias Melchor, las caras de las chicas no es de susto, es de ¡¡¡concentración!!! Estábamos intentando pillar olores en la cata, jeje…pero poco a poco iremos mejorando. Un saludo y gracias por dejarnos un comentario 😉

  6. Preciosa manerade recorrer una ciudad en el tiempo. Un buen hilo conductor que da forma a los rincones y visibilidad a unos sitios preciosos.
    No tiene desperdicio!!!
    Cuenta un paisaje, saborea una cultura!!!
    Me encanta

  7. Hola! ha sido muy original la forma de contarnos la historia de todo lo que se iba viendo durante el vieaje.Las fotos e ilustraciones también están geniales, gracias por compartirlo. Besos!!

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